Monday, August 24, 2009

Ya hoy se acabó el verano. Estoy en mi cama cual cucaracha fumigada, de todo y de nada. Ramón a mi lado en calzoncillos sexys también se siente fumigadón. Empieza un nuevo año escolar, y fuimos ya enseguidita amedrentados con montones de papeles para firmar... acá todo es una firmadera, y a mí me da pena tanto papel que voy tirando a la basura. En fin, lo importante es que las niñas se fueron contentas y regresaron contentas de su primer día de escuela. Cuando dejé a Cami en su salón si me dolió el corazón, entre que ya la extrañaba apenas nos despedimos y entre que me llegaban recuerdos grises de mis días de escuela, con la tristeza atragantada (yo felíz me hubiera quedado en casa).
Apenas terminé mis quiaceres fuera de casa, corrí de regreso, me urgía llegar. Volví a reconocer ese intenso silencio que rompieron las niñas por casi tres meses. café, pan tostado con mermelada y un buen libro (que vidita, carajo). Mandé a la fregada cualquier otro quiacer y me hundí en mis pensamientos.

Que lindos días pasamos en México, desde la recepción en casa de mi ma hasta la última pachanga en casa de Clau. Todavía me lo saboreo todo... duró tan poco.

A veces me siento que estoy en un frasco, cerrado al vacío, cuidando a capa y espada mi corazón. No sé si sea que me hace efecto ya la práctica de la ecuanimidad o si de plano me estoy volviendo una cobarde. Por una o por otra he estado ignorando la tristeza que me invade al despedirme de México (vosotras tías, pues). En especial cuando me despedí de Nata, como que sentí un desgarrón... tener que vivir tan lejos y no poder disfrutarlas más seguido... chin...pero me tragué el camote... y al día siguiente las conchotas que me compré en el Globo... de puritita tristeza, y las encontré mas dulces que nunca.

Ay muchachas!!! Cuánta cosa!!!! Pues poco a poco iré desplegando las emociones varias, del pasado , presente y futuro. Que escriba un libro, dice Merry, de nuestra historia... porque qué historias!!!!, empezando con la de mi mamá, que si se logra hacer libro, salimos de pobres muchachas... pero madre no suelta prenda y no quiere confesar las más tremendas de sus aventuras (así no se vende el libro!!!). Total que me quedé pensando... tal vez sea buena idea, aunque eso de volver al pasado, gulp!!!! si da miedillo. así que por lo pronto, pa aflojar el cuerpillo y ver si me enseño a escribir, pues las voy bloggear, a ver si como roncan duermen, y echenle de su ronco pecho pa que no les oxiden las lágrimas por dentro (que se siente re gacho).

No más por hoy. Pero habrá más mañana. Arrivederci Chaturanga, Queen kong y Zumo, las quiero retemucho y más.